La Real Sociedad necesita ganar en casa y el Celta no tiene capacidad ofensiva para responder.
La Real Sociedad llega a este partido con la necesidad imperiosa de sumar puntos tras una racha negativa que incluye derrotas ante el Betis y el Real Madrid. Aunque su ataque ha mostrado signos de vida con la victoria ante el Espanyol, la defensa sigue siendo un punto débil, habiendo encajado 6 goles en 3 jornadas. Las bajas en la zona defensiva, especialmente Odriozola, podrían afectar la solidez del bloque azulgrana.
Por su parte, el Celta de Vigo atraviesa una crisis de resultados alarmante, con solo 1 punto en 3 jornadas y una racha de dos derrotas consecutivas. Su capacidad ofensiva es mínima (0.3 goles por partido) y la sanción de Mikel Alonso para la defensa complica aún más su situación. La falta de referentes y la mala forma actual los convierten en candidatos claros a sufrir en Anoeta.
El factor local será determinante. La Real Sociedad, jugando en casa y con un rival que no logra marcar, tiene la mejor probabilidad de controlar el partido. El árbitro Víctor García Verdura suele permitir un juego fluido pero con control de faltas, lo que podría beneficiar a un equipo local que necesita imponer su ritmo sin excesivas interrupciones.